No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo


“La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y países, porque la crisis trae progresos, la creatividad nace de la angustia como el día de la noche oscura. Es de la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado. Quien atribuye la crisis a sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más los problemas que las soluciones, la verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin la crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos nuestro talento y nuestras habilidades para encontrar soluciones, acabemos de una sola vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla."


Albert Einstein







miércoles, 11 de enero de 2012

Una buena noticia para los inversores contrarios





El Crash Confidence Index está en zona de mínimos



La confianza de que no habrá un cash bursátil en los próximos seis meses (medido por el Crash Confidence Index) ha caído a lo largo de los años desde 1989 hasta que el mercado de valores tocó fondo a finales de 2002 (aunque con una gran cantidad de subidas y bajadas).



Justo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el índice ascendió un poco. Pero la confianza en que no habrá un cash llegó a su punto más bajo en 20.79% para inversores institucionales y 28,95% para los inversores individuales a partir de noviembre de 2002.


El índice llegó a su punto más bajo, tanto para los inversores individuales e institucionales, a principios de 2009, pocos meses después de la crisis de Lehman, reflejando las turbulencias en los mercados de crédito y los temores de una fuerte depresión generada por este evento, y también por la fuerte caída de los mercados de valores.

La recuperación del índice a partir de 2009 refleja la fuerte subida en el mercado de valores.

Los inversores contrarios pueden estar contentos con estas lecturas ya que reflejan un elevado pesimismo inversor. De hecho, el mínimo de 2009 coincidió con el mínimo de los mercados de acciones a nivel mundial.