La tasa sobre los depósitos bancarios impuesta a Chipre por la troika y rechazada por su Parlamento, ha desatado una tormenta en la Eurozona, que está lejos de terminar. Es algo muy fuerte, y los mercados lo han acusado a la baja, aunque aún respetan los principales soporte a corto plazo. Los bancos, principalmente los periféricos, son lo más afectados, por la subida de la deuda y por el temor a la fuga de depósitos. La deuda, en cambio, se ha recuperado rápidamente tras el primer susto inicial, y el Bono vuelve a estar por debajo del 5,00%. Hay nervios, pero no hay pánico. Además, la liquidez, patrocinados por los bancos centrales, suavizan las caídas. La Fed ha prometido mantener la inyección de 85.000 millones de dólares mensuales, y en la Bolsa de Tokio se especula con nuevas inyecciones de liquidez cuando el BoJ, con su nuevo Gobernador, se reúna en la primera semana de abril.
El Ibex 35 ha caído hasta el soporte, formado por el gap de los 8.246 puntos y ha rebotado. Que sea un retroceso técnico o un ajuste mayor depende de ese soporte. Más abajo, en los 8.000-8.100 puntos, está la línea ascendente que une sus mínimos desde el pasado agosto. A medio plazo lo más probable sigue siendo mantenerse en el amplio lateral iniciada en 2011.
El Ibex 35 ha caído hasta el soporte, formado por el gap de los 8.246 puntos y ha rebotado. Que sea un retroceso técnico o un ajuste mayor depende de ese soporte. Más abajo, en los 8.000-8.100 puntos, está la línea ascendente que une sus mínimos desde el pasado agosto. A medio plazo lo más probable sigue siendo mantenerse en el amplio lateral iniciada en 2011.
